La villa romana La Olmeda, en Pedrosa de la Vega, acogió a las 11 horas de mañana el acto de descubrimiento e inauguración del busto del que fuera alma mater de la villa, Javier Cortes Álvarez de Miranda, en esta jornada en que se cumple el primer año de su fallecimiento.
El presidente de la Diputación, Enrique Martín, fue el encargado de descubrir esta escultura en bronce patinado, de 48 cms de alto x 24 de ancho y 26 de profundo, obra de Sergio García, que se encuentra situada sobre una ménsula en la pared de entrada, junto a la placa que recuerda el buen hacer de este insigne personaje en ésta que fuera su mansión, que descubrió, donde excavó y que donó a esta Diputación. Un complemento gráfico que la Diputación de Palencia consideraba necesario en este espacio.
Martín, estuvo acompañado por el alcalde de la localidad de Pedrosa de la Vega, donde se ubica la villa, los diputados provinciales y el personal de la villa y del departamento de Cultura, además del autor de la obra, e hizo mención con sus palabras a la generosidad, el trabajo y la dedicación de Javier Cortes Álvarez de Miranda y apuntó que se desde la Institución Provincial se había preparado este acto sencillo, como lo era él, que recordase la fecha del primer aniversario del fallecimiento, y que pusiese el complemento gráfico tanto a la placa que adorna la entrada a la villa que honra a su persona, como la que indica que fue S.M. la Reina Doña Sofía la que inauguró el nuevo recinto el pasado 4 de noviembre de 2.009.Es el rostro de un gran hombre y mejor persona, que tanto colaboró en el desarrollo y el conocimiento del mundo romano en nuestra provincia y concretamente el que se presenta en la villa romana La Olmeda, que fue su principal valuarte y el motor de su vida.
Intervino en el acto su compañero y amigo, el mosaísta de la Olmeda, Domiciano Ríos, quien aportaba emocionado unas palabras y el recuerdo más personal:
Gracias al beneficio de esta villa, gracias a Javier Cortes, podemos reconstruir nuestra historia y evitar ser peregrinos y advenedizos en nuestra propia patria. Que tu conducta no caiga en vacío y podamos decir con los clásicos “A la prestación del beneficio no invita un espíritu avaro y mezquino, sino aquel espíritu humano, generoso, deseoso de dar, e incluso de aumentar las antiguas dádivas con otras distintas y recientes, cuyo único propósito sea el ser útil a quien se le ayuda; en definitiva, el ayudar es cosa sencilla, carente de gloria y prestigio, porque sólo pretende ser útil”.
Javier, semper patronus optimus, quienes hemos entendido tus preceptos sobre la vida, nos vemos obligados a superarte por tus ejemplos.
La Olmeda que te tuvo en vida, te ha dado también sepultura. Delante de esta efigie que inauguramos, tus amigos queremos que constituya un modelo auténtico de monumento y, ante todo, de memoria.
“Hoc exemplum liberalitatis praebuit nobis memorabilis amicus et mecenas, Javier”.