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Miércoles 26 julio 2017

Descubierta en 1968, la Villa Romana La Olmeda, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo romano hispánico. Se trata de una gran mansión del Bajo Imperio (s. IV d.C.), cuyo edificio principal de planta cuadrada flanqueada por dos torres, se dispone en torno a un patio central y peristilo al que se abren las distintas dependencias, la mayoría de ellas con pavimentos de mosaicos. El salón principal u “oecus” de 175 m 2 conserva en muy buen estado uno de los principales mosaicos del mundo romano en el que se pueden contemplar dos escenas; la principal narra el conocido episodio de Ulises en Skyros, orlado por una bella cenefa con una serie de retratos, probablemente de los dueños de la mansión. Bajo el tema principal una cacería de gran realismo.

En las proximidades del edificio principal se han excavado diversas necrópolis con abundante e interesante material que permite estudiar y conocer mejor el mundo tardorromano en la meseta. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural el 3 de abril de 1996. En Saldaña, localidad próxima a la villa, se completa la visión de la vida en la Roma bajoimperial con la visita al Museo Monográfico de la Villa, en el que se pueden admirar desde las vajillas de cerámica en terra sigillata hasta los ajuares funerarios de las necrópolis. El descubrimiento de la Villa Romana La Olmeda tuvo lugar en el verano de 1968 con motivo de la realización de unas labores agrícolas, que al tropezar con restos de una vieja pared fueron el principio de una investigación arqueológica. La incógnita pronto se despejó con el hallazgo de un espléndido palacio de época imperial romana: salas, corredores, pórticos, todo un conjunto cuyo momento de esplendor, hace 1600 años, la fortuna nos devuelve ahora.

La monumental fachada del edificio, flanqueada por dos torres de forma octogonal, se abre al mediodía. Traspasada ésta, se accede al interior del palacio por un vestíbulo cuyo mosaico se conserva prácticamente intacto. Al fondo del vestíbulo, dos columnas marcan la separación entre él y una amplia galería transversal en cuyos extremos convergen otras con bellos mosaicos geométricos, que son el acceso a las principales habitaciones de la mansión. Las orientadas al saliente, de mayor importancia y suntuosidad, se identifican como alcoba, pequeño comedor, y sala de recepciones, y conservan espléndidos mosaicos. Entre las orientadas al poniente, el gran comedor es la principal, con reformas de época romana que acrecientan su interés arqueológico. El mosaico de la sala de recepciones es uno de los principales mosaicos conservados en España: Piedras de diminuto tamaño y diversidad de color se van ordenando armoniosamente hasta formar escenas. Cazadores a pie y a caballo que acosan a diversos animales, héroes de la antigüedad clásica que nos relatan sus viejas leyendas, y un friso, entre ánades silvestres heráldicos y delfines, en el que los dueños del palacio se inmortalizan en retratos en los que el arte del mosaico alcanza su culminación.

En el museo arqueológico de Saldaña, a 6 kilómetros de la villa romana, se exponen los objetos aparecidos en las ruinas: monedas, vajilla fina de mesa, herramientas de labradores y artesanos, los arreos de bronce de sus veloces caballos y los frágiles vasos de color verdoso, encontrándose estos últimos como ofrendas funerarias colocadas junto al cadáver en las tumbas de las necrópolis, emplazadas a prudente distancia del poblado. Los baños de la Villa Romana La Olmeda constituyen un espacio diferenciado en el sector Oeste del conjunto de la pars urbana. Fueron identificados ya en las excavaciones dirigidas por P. de Palol y J. Cortes en 1970 y, desde entonces, se han sucedido una serie de actuaciones cuyo objetivo primordial fue la delimitación del perímetro exterior del complejo. En 1991 se retomaron los trabajos en su interior localizándose cinco estancias que constituyen el extremo meridional del conjunto, documentado como sector Sur de los baños. La disposición, en 1995, de una cubierta fija destinada a proteger de la intemperie todo el ámbito termal, animó los trabajos de consolidación de las estructuras, así como la restauración y recolocación de los pavimentos de Opus tessellatum descubiertos en las estancias.

La organización de las estancias evidencia dos zonas a ambos lados del corredor de acceso desde la villa por lo que, desde un punto de vista meramente analítico, se puede dividir la planta de los baños de La Olmeda en tres sectores:

  • El sector Sur contiene una gran estancia (B-10) de planta circular con ángulos en esquina, calefactada mediante canales radiales, que tal vez fuera una habitación "templada", y cuatro pequeñas habitaciones anejas (B-14, B-13, B-12, B11 [dos de ellas, en primer término]) de planta rectangular, en esta ocasión sin calefacción.
  • El sector Central representa, según queda dicho, el acceso al conjunto desde la residencia señorial; se hallaría cubierto como da a entender la presencia de contrafuertes exteriores.
  • El sector Norte parece configurarse como el espacio en el que se ubican las dependencias más específicas del aparato termal. Se identifican hasta el momento:
    1. Una gran sala cuadrada con esquinas curvas al interior y banco corrido de fábrica en algunas zonas, interpretada como el apodyterium (B-02), que dispone además de una bañera fría, tipo descensio.
    2. Al SE., un habitáculo más pequeño con un profundo canal de desagüe y pavimento de baldosas cerámicas, que parece apuntar a su uso como latrinae (B-05).
    3. Adosado a las dos anteriores, un ámbito protegido con cubierta (B-04), largo y estrecho, seguramente un vestibulum que precede el único acceso al apodyterium desde el exterior del edificio.
    4. Al norte del sector septentrional se identifican tres bloques "salientes", localizados en 1986 durante la excavación perimetral del conjunto: en el ángulo NE, por encima del vestíbulo, un habitáculo cuadrado (B-06) que parece constituir un añadido; en el centro, conectado con el apodyterium, un ábside trilobulado (B-03) y en la esquina NO, adosado a las estancias calefactadas, un ámbito rectangular (B-09) donde se inscribe el praefurnium y que hemos interpretado como el propnigeum termal.

En resumen, tras estas intervenciones se puede contemplar un edificio anejo al palacio de la villa, con una superficie próxima a los 900 m 2 , a los que cabe añadir un espacio existente entre el sector sur de los baños y la torre más próxima del palacio, delimitado por una tapia, y que abarca unos 300 m 2 más.


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